Por Miguel Lobos y Lissette Valencia.
Para introducirnos en el tema es necesario entender los términos de autoconcepto y autoestima, además de demostrar, que lo más importante es como el niño u adolescente se ve así mismo para estar en armonía con el entorno y con sí mismo. Los ejemplos que daremos a continuación están centrados en los niños u adolescentes, que como futuros docentes nos tocara atender y enseñar.
El autoconcepto es el conjunto de imágenes, pensamientos y sentimientos que el individuo tiene de sí mismo. Hay que tener en cuenta también que en el autoconcepto intervienen varios componentes que están interrelacionados entre sí: la variación de uno, afecta a los otros. (Por ejemplo, si una persona piensa que es fea, obviamente se siente mal, por tanto hace actividades negativas y no soluciona su problema). Por eso es tan importante como la persona se ve así mismo y como exterioriza esta plenitud emocional y psicológica.
Así, es posible diferenciar dos componentes o dimensiones que posee el autoconcepto: lo cognitivo (pensamientos) y lo evaluativo (sentimientos).
Para entender mejor el segundo componente evaluativo o de autoestima diremos que se define como el valor que siente la persona de uno mismo. y está constituido por el conjunto de sentimientos positivos y negativos que el individuo experimenta sobre sí mismo. “Los sentimientos son emociones o impulsos de la sensibilidad hacia lo sentido o imaginado como bueno o como malo. Los sentimientos suelen agruparse así: Ante un bien: amor (simpatía, estima, admiración), deseo, gozo. Ante un mal: odio (antipatía, repugnancia, fastidio), aversión (huida), tristeza. Ante un bien difícil de alcanzar: esperanza, desesperación. Ante un mal difícil de superar: (temor, audacia, ira.)”
Es fundamental que se logre estimular al menor positivamente acerca de su persona e identidad, así su crecimiento estará ligado a un ambiente y sentir positivo.
Las personas a partir de los 5 años aprox. Se forman un concepto de cómo los ven los demás, además, hay que tener en cuenta que a esa edad los niños comienzan su vida escolar, por esto es muy importante cuidar lo que se dice de él.
Hay que tomar conciencia de la trascendencia que tiene la autoestima durante toda la vida; una pequeña cosa que le pase al niño en su infancia lo puede marcar para siempre. Por eso es relevante sentirse eficiente, competente y valioso para otros.
Los padres y profesores tienen mucha responsabilidad con esto. Si se descuida el aspecto de decirle al menor lo bien que lo hace ó felicitarlo por sus logros y no castigarlo ni retarlo por tareas o pruebas, sin recalcarle que él “siempre puede”, denota ignorancia o inadvertencia respecto al influjo decisivo que tiene todo el proceso de maduración personal.
La autoestima condiciona el aprendizaje. Un niño con baja autoestima tendrá malas calificaciones ó será perfeccionista y creerá que todo lo que él hace está malo, ya que se pondrá metas muy altas porque quiere ser aceptado por los demás; no tolerará, por lo mismo, el fracaso y se sentirá frustrado.
Por el contrario el niño con la autoestima alta, verá el mundo escolar como algo positivo que le sirve para su desarrollo personal. No tomará las pruebas como una competencia, sino como un desafío para sí mismo. Bajo esta perspectiva la autoestima no debe confundirse por la aprobación que los demás tienen de uno mismo, pues cada individuo es único y diferente; es por eso que a las personas con una elevada autoestima no les importa lo que los demás piensen de ella.
Es importante mencionar que en los establecimientos educacionales es necesario una intervención pedagógica acertada, con diversas estrategias para con los educandos. Los padres y profesores deben evitar los malos comentarios delante de los niños, porque si éste escucha que es flojo, tonto, feo, etc., se construirá esa imagen de su persona lo que dará origen a otras patologías como la depresión e incluso en casos extremos puede llegar al suicidio.
Felicitando, dando oportunidades cuando el niño se equivoca y resaltando siempre lo positivo de él, se construirá una sólida autoestima que derivará en una persona segura y exitosa.
En conclusión el autoconcepto sería la imagen personal que se construye el niño acerca de su persona. Esta imagen también es generada por lo que las otras personas piensan de él. En las primeras etapas de la vida surge la necesidad de ser estimados por los demás y de estimarse a sí mismo.
A medida en que el niño va cumpliendo las expectativas que sus padres esperan de él, éste se percibe a sí mismo como eficaz, capaz y competente.
Como se ha investigado el autoconcepto es aprendido y se construye a partir de las percepciones que se derivan de la experiencia y que va haciéndose progresivamente más complejas.
Por ejemplo, si un niño sale en un acto, está recién aprendiendo a tocar guitarra y los niños aplauden su canción, éste se sentirá capaz de seguir practicando y mejorando, en cambio si se burlaran o manifestaran indiferencia, pensaría que lo hace mal y es probable que abandone el instrumento si no hay una persona que lo guíe y lo aconseje.
Este ejemplo se puede llevar a todas las áreas del aprendizaje y aceptación personal. Así de importante es la autoestima y el autoconcepto en un niño, es por eso que se debe trabajar en ello desde el nacimiento y más aún cuando el pequeño se inserta en el mundo estudiantil. Sólo así se asegurará el éxito y la valoración del individuo.
Referencias bibliográficas:
www.monografías.com/trabajos28/autoestima/autoestima.shtml-75k- www.psicoterapia.cl http://www.xtec.es/~cciscart/annexos/queesautoestima.htm http://www.angelfire.com/ak/psicologia/autoestima.html.

Interesante artículo…
El autoestima en los niños es fundamental para su posterior
desarrollo.
El aprender en un ambiente propicio ganera mejores
aprendizajes.
Un entorno hostil lo único que logra es inibir a la persona e
imposita un aprendizaje significativo.
Me resulta familiar el texto… jijiji!!!
Saludos y congratulaciones!!!
Miguel
jajaja!!!!… con la emoción me comí la “h” de inhibir… jejeje…
sorry…
Miguel